¿Y los líderes?
En China, Mao Zedong o Tse Tung emprendió una revolución cultural profunda, comprometiendo a la población para que participara y no permitiera más paso a la ignorancia. Nunca se quejó de la falta de presupuesto o la situación económica mundial.
En Estados Unidos Mexicanos, Benito Juárez levantó una república liberal y federalista, pese a la amenaza de los conservadores y los extranjeros. Su oficina fue un carruaje y se aventó tres años como corresponsable por la sangre de partidarios y oponentes.
En el mundo conocido por su tiempo, Saulo de Tarso abandonó su fariseísmo puritano para remar en sentido contrario, propagando la noticia de que un carpintero (al que ni siquiera llegó a conocer) había resucitado porque era hijo de dios y por ello había que agremiarse en una nueva religión. Saulo no pidió armadas navales ni influencias de políticos; aun así logró una difusión que ni siquiera el palestino Simón Pedro había producido.
Un líder inspira, logra en otro la generación de un ideal, un sueño. Después de que uno lo escucha hablar (y conste que puede ser Churchill, Roosevelt o Hitler; Franco, Mussolini o M. L. King; Tata Lázaro, Rockdrigo o El niño Fidencio; Thatcher, la de Calcuta o María Sabina), hierve el interior y entonces no importa avanzar a codazos hasta donde está para decirle “qué hago, aquí estoy, quiero integrarme”.
Lamentablemente en Zacatecas no hay líderes. Hace mucho que las mujeres y los hombres de esta demarcación estatal no sentimos ese borboteo de inquietud, de unión, de cooperar para traer beneficios.
Vivimos en el imperio del discurso mal redactado, del autoelogio, la felicitación facilona. Sentí pena ajena cuando en reciente evento el Director de Tránsito Antonio Caldera agradeció a la atinada y excelsísima conducción de la gobernadora. El reino del adjetivo. La novela que terminó escribiendo Aldous Huxley.
Cualquier eventualidad quiere anunciarse como noticia del siglo. La foto debe mostrar al secretario, director, diputado, presidente o regidor entregando el regalo a la ancianita, como si adquirir el regalo hubiera lastimado la economía personal del “donante”. Qué vergüenza. Y de seis años cada una.
Por eso insisto en que hoy en Zacatecas no hay líderes. Cuando mucho, aparecen de cuando en cuando (salen de sus cafés y restaurantes fashion) burocratillas que intentan cumplir lo que están obligados a hacer.


La democracia no necesita líderes, necesita ciudadanos
Lo peor es el discurso mal redactado. Caray, señores políticos, por lo menos hablen correctamente.
Comentario por Luis — Mayo 5, 2008 @ 8:40 pm
Y luego nos encontramos con propaganda que resulta hasta en pena ajena, o propia, que es lo peor.
Simitrio, si bien, sobre el tema de los aduladores ya hablaste, te estás olvidando de algunos otros especímenes de nuestra politiquería.
Por una parte están los que hacen de todo “por amor a Zacatecas”, a los que la eficiencia, la eficacia y la efectividad les hace lo que el viento a Juárez, lo importante es que el discurso sea color de rosa, y no lo digo en términos sexistas, sino porque acá la vida es de color de rosa y nunca pasa nada.
Por otra los que dicen y dicen y no dicen, o no se les entiende; caso concreto el del presidente municipal de Guadalupe, y el propio Antonio Caldera, que necesitan intérprete.
Sin olvidar a los que ya de plano se olvidaron de sus cargos como legisladores, presidentes municipales, funcionarios, etc. para lanzarse de lleno a buscar la candidatura y, ¿por qué no?, de una vez, la gubernatura.
Y no debemos omitir a los que se les agradece de todo, porque de no ser por ellos no habría ciudad ni gobierno, ni obra ni apoyo, ejemplos: “el señor presidente me regaló cuatro láminas”, “el señor presidente me apoyó paa hacer una barda de block”, “el señor presidente nos consiguió maquinaria”, “el señor presidente atiende personalmente los asuntos de la ciudad”.
Luis tiene razón, la democracia no necesita líderes sino ciudadanos, pero el gobierno sí que necesita líderes, requiere que alguien conduzca y dirija, delegue, rinda cuentas, de seguimiento, etc.
Comentario por Jesús Olague — Mayo 6, 2008 @ 11:49 am