
Enrique Laviada Cirerol: Muy buenas noches. Los saludo como siempre, con afecto, aquí en el punto de la comunicación.
Nuestro invitado de hoy es un político zacatecano. Él fue dos veces diputado federal, dos veces senador de la república y una vez gobernador del estado de Zacatecas. Su triunfo electoral fue justamente hace 10 años… Y me refiero al doctor Ricardo Monreal Ávila.
Ricardo ¿cómo estás? Muy buenas noches.
(Ricardo Monreal Ávila) ¿Qué tal, Enrique Laviada? Me da gusto saludarte, saludar a todo el auditorio de Zacatecas. Tenía muchos años que no venía a un programa de televisión, quizás cuatro desde que yo dejé de ser gobernador.
Éste es el primero, en esta cadena, en esta empresa de televisión y radio, y me da mucho gusto que esté aquí. Y más gusto me da -por eso lo acepté- el que sea 10 años después.
Hace 10 años que Zacatecas transitó por un camino electoral diferente al que había transitado en los últimos 70 años, y me tocó junto con miles de zacatecanos y zacatecanas transformar esa… las condiciones, transformar la política y encabezar un gobierno diferente en aquel momento.
Me da mucho gusto recordar con mucha alegría y con mucho cariño, pero sobre todo con mucho agradecimiento, a toda la gente que hizo posible ese movimiento ciudadano que la gente denominó como “monrealismo” y que, por más que intenten terminarlo por la vía de la persecución, por la vía de la denostación, por la vía de la calumnia, el movimiento monrealista está ahí, presente, en muchas mentes, en muchos corazones de zacatecanas y de zacatecanos.
Hoy es 3 de julio de 1998. ¿Qué estabas haciendo un día después del triunfo electoral?
Ésa es una buena pregunta.
Bueno, el día 2 de julio fue un domingo. Que por cierto hubo intentos de tronar la elección cuando se vieron perdidos. Tuvo que intervenir Andrés Manuel con el presidente de aquel momento, Ernesto Zedillo, y tuvieron que reconocer.
López Obrador entonces era el presidente…
López Obrador era el presidente del PRD y aquí estábamos, estábamos frente al palacio de Gobierno en el hotel que está enfrente, en la sala, esperando los resultados. Sabíamos desde las seis de la tarde que habíamos ganado, pero las televisoras y las encuestadoras no daban resultados diciendo que era un empate técnico, y la verdad es que estábamos muy arriba ya en la decisión final de la gente.
Ese día del 2 de julio empezaron ya a reconocer el triunfo como a las 10 de la noche, lo recuerdo muy bien. Y la gente empezó a salir a las calles, a tocar el claxon, a reunirse en la plaza de armas y ese día salí a dar una conferencia de prensa como a las 10:30 de la noche.
Luego, ese día fue de una intensa actividad hasta muy tarde, una o dos de la mañana, y otro día, a las siete, ocho de la mañana empecé a aceptar entrevistas de noticieros locales, nacionales.
Entonces hace diez años, el lunes 3 estaba yo agradeciendo al pueblo de Zacatecas su confianza por haberme elegido gobernador en una fecha histórica, contra todos: contra el presidente de la república, contra el gobernador, contra los presidentes municipales…
El PRD tenía muy poca presencia en este momento. Pero fue la gente la que decidió…
El porcentaje electoral que tenía la izquierda en ese momento… ¿lo recuerdas?
Variaba entre 4 y 6 por ciento de los votos.
¿Y con la elección del 98?
Llegó a cerca del 50 por ciento, porque ganamos, si mal no recuerdo, con el siete u ocho por ciento de diferencia, pero eran en aquel tiempo 60 o 70 mil votos.
Eh… pero la gente, Enrique, independientemente del porcentaje de votos con el que ganamos y el crecimiento de la izquierda, del PRD en Zacatecas, independientemente de eso, era el estado de ánimo.
Era impresionante, las líderes de las colonias, los taxistas, los campesinos, los profesionistas libres, la universidad, los universitarios, académicos.
Fue un movimiento impresionante, y yo me siento muy orgulloso de haber participado, de haber encabezado ese movimiento que cimbró en ese momento las estructuras políticas de Zacatecas.
Hace 10 años agradecías la confianza, pues… Un día como éste…
Hace diez años.
Ahora sigue la confianza de la gente…
Ésa es una muy buena pregunta también.
Yo te diría que no tengo con qué agradecer ni con qué pagar lo que en ese momento el pueblo de Zacatecas me ofreció de confianza.
Yo hace 10 años lo agradecí, un día como éste. Hoy, 10 años después, lo sigo agradeciendo al pueblo de Zacatecas.
Casi no vengo a Zacatecas. Venía hace… de julio, tengo dos meses, en el aniversario de la muerte de mi papá, el primero de septiembre… el primero de mayo, vine, había una misa en su memoria, y vine a esa misa pero me fui ese mismo día, el primero de mayo.
Luego hace unos días vine a una comida a Valparaíso con una amiga que tengo ahí, la maestra Pepa, era su cumpleaños… Y casi no vengo, Enrique, estoy más metido en mi trabajo en el senado.
Pero ¿percibes esa confianza?
Sí, sí, la gente se porta…
El pueblo da y quita…
Sí, sí.
El pueblo no te ha quitado…
No. No lo sé. Halago en boca propia es vituperio, pero yo te diría que donde voy la gente me trata con respeto, porque yo los traté siempre con respeto… y con dignidad.
Te lo pregunto más por lo del monrealismo, es un tema en Zacatecas. Generalmente en el país los movimientos populares se asocian a nombres de personas.
Sí.
Históricamente en México: el zapatismo, el villismo, el cardenismo, el magonismo, podría hacer una lista interminable. La experiencia del 98 ¿es una experiencia monrealista? ¿Tú estás de acuerdo con que sea así visto?
Mira, a la gente no le puedes imponer ningún tipo de cartabón o… la gente lo decide por sí, y la gente lo decidió así.
Algunos lo definieron como “el Monrealazo”, cuando yo renuncié al PRI, otros “el movimiento monrealista” y todavía a la fecha, después de 10 años, hay células, en todos los municipios, del monrealismo de aquel momento, que están listos para despertar.
O sea, están organizados…
Están organizados, están organizados.
Hacen reuniones, trabajan, sesionan…
Ahora estoy enterado que están reuniéndose constantemente, porque me hablan algunos amigos que son comisariados ejidales, delegados municipales o incluso algunas gentes que fueron presidentes municipales, diputados locales o ex-colaboradores del gobierno, se están organizando.
Y se están organizando legítimamente para participar en los próximos procesos electorales; para rescatar (aquí Monreal enfatiza la palabra “rescatar”) esta corriente de pensamiento que en Zacatecas fue gobernante.
Yo creo que por eso, Enrique, algunas gentes del gobierno me dicen “Es que no queremos que Monreal se convierta en cacique”. Yo no siquiera vengo, un cacique es el que impone, el que está aquí, yo ni siquiera estoy aquí. Simplemente tengo el recuerdo grato de la gente y el respeto con que los traté.
Siempre en mi trabajo la gente era primero. Nunca me alejé de la gente. Y ahora después de cuatro años de haber gobernado, no me he alejado de la gente.
No hago actos públicos. Cuando vengo, estoy en la casa, me pongo a leer o voy a asuntos privados, de familiares, de amigos… pero no hago vida pública en Zacatecas, no hago vida política aun cuando muchos usan mi nombre, pero yo estoy muy tranquilo y yo espero que a Zacatecas le vaya mejor en los próximos años.
A ver, tú dices que en el 98 el movimiento que tú encabezaste enfrentó al poder en el país. ¿No exagero?
No, no, no. En el país.
¿Así lo dices?
No. Así era. Así lo digo. Así era, así era.
Y es muy interesante que hoy aquí declares que este mismo movimiento ahora es perseguido…
Sí, lamentablemente.
¿Quién lo persigue?
Mira, a veces son personajes de la vida política que les resulta incómodo la presencia de ese movimiento. Porque… yo digo que estos movimientos, Enrique, tú hay movimientos que no puedes destruir por decreto ni tampoco puedes destruir ni deshacer por una decisión política.
Son movimientos que se construyen…
¿El movimiento tiene adversarios?
Por supuesto, si no estaría muerto.
Ahora… esos adversarios ¿están en los otros partidos o también en el PRD?
No, yo creo que en los otros partidos, pero también hay en el PRD.
O sea, en el PRD hay corrientes y en Zacatecas de hecho, de facto, el monrealismo se convirtió en un movimiento importante que nunca oficializó su presencia como una corriente dentro del PRD, porque yo nunca lo acepté.
Incluso cuando yo dejé de ser gobernador, yo me alejé mucho de la vida pública, pero el movimiento se mantenía y todavía se mantiene.
Por ejemplo, cuando vengo, van conmigo líderes de aquella época o los hijos de los líderes o quienes participamos en aquel movimiento que ahora trabajan en el gobierno o que ahora están en sus despachos privados y me dicen “oiga, este, hay que continuar con el movimiento”…
Fuiste dos veces diputado, dos veces senador. ¿Dos veces gobernador? ¿A eso se refiere…?
(Monreal suelta una carcajada)
N’hombre, ésa es una… Mira, la verdad es que… este… La mejor experiencia de mi vida, Enrique, es la de gobernar. No hay una cosa parecida.
Mi esposa y mis hijos y yo intentamos dar lo mejor en el gobierno. Yo ofrecí todo mi tiempo, mi experiencia, mi capacidad.
Y te puedo decir, en honor a la verdad, y a la gente que nos está viendo ahora, que nos está escuchando, les puedo decir con todo honor que ha sido la mejor etapa de mi vida gobernar Zacatecas. Es donde he conocido a la gente más extraordinaria.
Yo tenía varios programas de becas de los sábados, los niños del futuro, el rescate de los abuelos, en todos los municipios tenía becas para la gente muy pobre.
Pero cuando yo recorría los municipios o las comunidades, no había nada comparado.
Y cuando yo manejaba personalmente mi carro, iba a las colonias, me bajaba, platicaba con la gente…
¿Siempre manejaste tu carro?
Siempre, personalmente.
Mientras fuiste gobernador, ¿nunca tuviste chofer?
Nunca. Nunca, o sea, yo manejaba mi carro porque además te das cuenta si hay hoyos, si está sucio…
¿Tenías escoltas?
Tenía a la gente que te asignaban… Dos muchachos que todavía están ahí… Cuevas y… este… dos muchachos buenos, atentos, estaban detrás de mí, a veces me estaban atropellando en lugar de cuidarme. Eficaces los muchachos, pero no violentos, no… Tenía un grupo de muchachos que me ayudan. Todavía hasta hace poco los vi, pero eran muchachos que estaban adscritos a la Policía Ministerial, jóvenes, eh… y… todos ellos, Cuevas, Flores, este, Oliva… Se hicieron muy amigos incluso de mis hijos y de mi familia. Nosotros los estimábamos como familia.
El 3 de julio del 98, Ricardo, ¿fue el día más feliz de tu vida? ¿Ha habido un día más feliz que ése para ti?
(Monreal queda callado durante varios segundos) Eh… yo creo que fue uno de los más felices de mi vida. Este…
¿Sólo comparable con?
Ah, tu familia, siempre, ¿no?
Ese día se combinó todo. Yo creo que fue uno de los… el segundo o el primero más feliz de mi vida porque logramos un objetivo miles de zacatecanos. Miles. Y estaba conmigo mi padre, estaban conmigo mis amigos, porque la verdad mis amigos, la gente se sostuvo a pesar de amenazas…
¿A quién recuerdas especialmente?
Eran muchísimos, mira, fueron 33 comités municipales del PRI, los que se salieron del PRI. Realmente la gente venía del PRI, la mayor parte…
Y la izquierda, que estaba concentrada en el PRD en ese momento, también se sumó. Pero no quisiera decir nombres porque… había gente muy notable, ausentes que yo estimé bastante fue algunos de ellos Martín Álvarez que murió, era el director de Fraccionamientos.
Otro que falleció, que yo lo estimé mucho, buen dirigente, el profesor Armando Cruz Palomino, un hombre honesto, un hombre que fue el secretario de educación en mi gobierno, un hombre íntegro.
¿A quién de tus adversarios…?
(Monreal interrumpe) Y otro más que me ayudó fue el propio Manuel Ortega, también que falleció. Era subsecretario. Y era un hombre íntegro, también, de una gran capacidad.
“El pariente” le decían, todo mundo lo estimábamos bien, él era de Nieves, hubiera sido un buen presidente, quedamos muy cerquita de ganar en la segunda etapa por votos, por algunos votos pero hubiera sido muy buen presidente… Manuel Ortega.
Pero así como él, como ellos, los menciono a los tres porque desaparecieron pero te puedo mencionar Chito Villa en Calera que murió, este, José, don José, y otros muchos, muchos más que han muerto ya, gente grande y que me acompañaron en este momento tan importante de la vida del estado…
Familias completas… Yo iba a comer con familias en las Arboledas, la Pánfilo Natera, en la González Ortega, en la Colosio, en la… ¡Amigos y amigas, verdaderos líderes!
Hay una diferencia entre un adversario y un enemigo. El adversario intenta ganarte, el enemigo intenta destruirte, eliminarte, borrarte. Supongo que tienes ambos.
Sí.
¿Adversarios a los que tú recuerdas? Respetables, que hayan merecido tu respeto como adversarios.
Adversarios, en vida, de respeto, te podría decir unos tres, cuatro.
Salinas, Carlos Salinas, un adversario de respeto.
¿Porqué?
Eh… Yo no coincidí en muchas cosas en la etapa final con… pero no puedes dejar de reconocer que era un tipo… obviamente con una perversidad fuera de lo común, pero de respeto.
El otro es Zedillo, Ernesto Zedillo, adversario hasta el final.
Él, yo creo que me consideraba su enemigo. Yo no, yo lo consideraba adversario.
Y en este mismo rubro podría decirte… este… Ernesto Zedillo… Genaro Borrego, que es… no enemigo, sino un adversario de respeto.
Eh… Arturo Romo, que en su momento siendo gobernador fuimos adversarios… Fuertes.
Y habías sido su suplente.
Había sido su suplente en el Senado. Y… yo te diría ésos, pero no enemigos. Con nadie.
¿No tienes enemigos?
Con nadie. Por fortuna, mira, yo he intentado ser feliz. Soy un hombre feliz.
Pero sí hay quien persiga al monrealismo, lo que hay en el mejor es destruir lo que significa Monreal…
Es que… puede ser, pero más que a Monreal, yo te diría que lo que intentan…
¿Enemigos o enemigas?
(Detiene el discurso, sonríe levantando la mirada y luego mira a su entrevistador) Este… eres demasiado… eh, directo, pero yo te diría… más que destruir al personaje central que junto con miles de zacatecanos movilizaron a la ciudad, a los pueblos, más que enemigos tuvimos adversarios. Fuertes, muy fuertes.
Pero luego fuimos transformando el movimiento en gobierno y la gente fue incorporándose institucionalmente al trabajo del gobierno.
Ahora sí hay quienes intentan, más que destruir a Monreal, a Ricardo Monreal, terminar con una corriente histórica, política, que es el monrealismo.
Yo creo que no lo van a lograr, porque los movimientos populares jamás se destruyen, se conducen.
Aunque no esté yo al frente, ya hay gente que surge y que está al frente de movimientos del monrealismo en distintos municipios, y en distintas regiones.
Y yo creo que eso va a seguir, no me queda ninguna duda.
Tienes adversarios ¿porqué? Porque estás en la disputa por el poder político.
No es una cosa menor. Estás disputando distritos, municipios y el propio estado.
Ahora… hay quien te considera villano favorito en Zacatecas. Te echan la culpa de muchas cosas.
Sí. (Sonríe).
De que no llueva, de que no funcionen los planes de gobierno, de que tu partido tenga dificultades para organizarse, para unirse…
Sí…
Menciono lo que dicen tus adversarios…
Sí, sí (dice entre risas).
Sobre todo los internos…
Sí (asiente divertido, con risas más acentuadas).
Mira, yo creo que es una etapa de lo que estamos viviendo. Se acabó ese discurso, ¿eh? se les acabó. Porque en un gobierno, yo nunca atribuí el rezago que había y los problemas que teníamos… nunca quise regresar, voltear atrás.
A mí me importaba más la seguridad del estado, mantener segura la ciudad.
No negociar con ningún delincuente, ni con mafias ni con nadie.
Porque yo como gobernador cumplí con mi responsabilidad, traté de cumplir con mi responsabilidad, pero el discurso de culpar al que se fue de todo lo que pasa termina el primero o el segundo año. Después la gente te dice “no, Sí, pero… ¿Qué pasa?”
O sea le pueden ayudar al Monrealismo
Sí, (ríe) Porque mira… la gente tiene memoria y por más que allá aplaudidores y aduladores y que te dicen que es mejor, y que lo falló y que no… Que fue más bueno éste que el anterior… Aunque haya aplaudidores y aduladores del poder, a la gente no la engañas.
La gente recuerda cómo te trataban. Si te atendieron, si no te atendieron, si hicieron la carretera, si hicieron la escuela.
Yo no tengo problema en eso, porque actuamos con honestidad, con honradez, y sobre todo con mucho respeto a la gente.
La idea de este programa, en muchos sentidos, es qué opina Ricardo Monreal de Ricardo Monreal…
Bueno, sí.
Dices que lo tuyo es gobernar. ¿Tú Sientes que fuiste un buen gobernador
No, yo no… no puedo decir eso.
¿Tú te clasificas como buen gobernador?
Yo siempre parto de la idea de que uno no puede calificarse. Yo no me puedo calificar. Halago en boca propia es vituperio, te decía en un principio.
Y la gente es la que debe de calificar. Yo creo que cometí errores, muchos errores.
¿Pero defiendes lo que hiciste?
Sí, por supuesto. Porque además fue la etapa más bonita de mi vida. Es donde conocí a muchísima gente que yo quiero y que estimo todavía en las comunidades.
Voy de vez en cuando a los municipios y me reúno con la gente.
¿Quién te metió a la política?
Mi papá.
Llegaste solito, alguien te…
No, mi papá, yo tenía 16 años. Por cierto ya cumplí en este año, Enrique, 31 años en la política, 31 años.
Yo empecé a los 16 años en Fresnillo, Zacatecas, como comité municipal campesino, como de la vanguardia de la unión agrarista… en 1976. Eh… en el comité municipal campesino de Fresnillo. Ahí empecé.
Y luego fui secretario de la liga, secretario del ayuntamiento, regidor… y ocupé todos los puestos desde el más modesto en la participación política.
Yo ya cumplí 31 años, y creo que ahora le corresponde a otras generaciones la transformación de Zacatecas.
Tu papá te metió a la política. Y ¿quién te enseñó lo que sabes? ¿Quién es tu maestro? ¿A quién le darías un título de “tu maestro”?
No. Yo no tuve eso, fíjate que… no tuve una gente que estuviera detrás de mí ayudándome, apoyándome. No. Tuve relación con mucha gente.
Eh, tengo respeto, por ejemplo, por Cervantes Corona. Cuando yo estaba estudiando el doctorado, comentábamos y él fue quien me propuso que aceptara ser regidor en Fresnillo. Yo no quería, pero… Cervantes Corona fue un buen gobernante. Yo lo reconozco.
Y luego después (sic), Enrique, me vinculé con gente de México: José Luis Lamadrid, Trinidad Lanz Cárdenas, Belmontes, algunas gentes de la política nacional.
Y luego aquí mismo yo debo de aceptar y reconocer que recibí el respaldo de Genaro Borrego, porque ahí fui diputado federal y senador, porque era suplente de Arturo Romo. Arturo Romo, a los seis meses de que es senador, se viene de candidato a gobernador. Y también soy presidente del PRI siendo Luis Donaldo Colosio el presidente del PRI nacional. Y obviamente el gobernador era Genaro Borrego, si no hubiera sido él…
Por eso también reconozco que él tuvo parte de mi formación.
¿Sigue siendo el PRI un partido entrañable para Ricardo Monreal?
No, no, para mí ya concluyó esa etapa. Yo nunca regresaré al PRI, por ejemplo. Tengo amigos en el PRI y los respeto.
Pero para mí no existe ninguna posibilidad de retornar a aquella vieja escuela de políticos, el PRI, porque está terminado, para mí no me tiene ningún futuro.
No quieres hablar de tus virtudes, pero a la mejor sí de tus defectos. ¿Cuáles son los principales defectos de Ricardo Monreal?
(Monreal queda en silencio)
¿No eres consciente de tus defectos?
(Con voz muy baja) Sí.
¿Cuáles son?
¿Cuáles ves? (dice burlonamente)
No. Tú eres el personaje, yo pregunto.
Bueno, hay… En la vida de un político hay defectos y virtudes. Virtudes, la gente debe de decirlas; los defectos… ¡los adversarios! (Ríe sonoramente)
Bueno, no, mira, aquí la verdad es que, te digo, como ser humano tienes fallas, tienes defectos. Eh… pero he tratado de… equilibrar muy bien mi vida.
Tengo una familia extraordinaria, eso me ayuda mucho. Y ahora en mi vida pública le he bajado al ritmo de lo que antes era. Incluso…
¿No eres ambicioso?
No.
Como dicen tus adversarios, te lo planteo yo: algunos te atacan por ambicioso.
No. Yo creo que están equivocados.
Pero obviamente por algo me tienen que atacar ¿no? En la política siempre surgen cosas.
Pero fíjate, esa pregunta, Enrique, “eres muy ambicioso”… No. Yo te diría que ahora… Incluso creo que mi final político viene con el Senado.
Es decir, a contracorriente de lo que piensan muchos de mis adversarios en Zacatecas, que voy a venir, que voy a hacer campaña, que estoy apuntalando a equis candidato, a equis candidatos… yo creo que ahora les corresponde a ellos.
Yo no me voy a mezclar… La última vez que me mezclé a una campaña de manera directa, que no me arrepiento, fue en Fresnillo.
Habías dicho que no te ibas a mezclar…
No, en Fresnillo sí. En Fresnillo, sí.
Incluso lo dije públicamente, que en Fresnillo sí al riesgo que fuera, porque me parecía que las decisiones fueron incorrectas, y tan fueron incorrectas que la gente lo confirmó en la elección.
Y creo que, si no hay equivocación de rumbo, de los actores políticos, yo no tengo por qué estar involucrado en un proceso.
Para mí la vida mejor, políticamente hablando, fue la de gobernador.
Pero no te queda alguna culpa.
No.
No sientes culpa de nada… ¿No te arrepientes de nada que hayas hecho como gobernador?
A lo mejor de algunos colaboradores… (Se pone solemne) No te estoy hablando de ti… ¡Ja, ja! (festeja el comentario con risas). No, ahora sí te metí un gol a ti.
Se vale…
Se vale, se vale…
Aquí yo debo decir que fuistes (sic) de los mejores colaboradores… Pero luego tuve colaboradores que son amigos del poder, que eso sí me arrepiento.
O sea ¿hubo deslealtad?
Sí. Bueno, no quieres lealtades eternas: eso no existe. Pero por ejemplo, gentes que estuvieron conmigo que se formaron conmigo, y a la primera de cambio les dicen “Firma una carta en contra de Monreal”, y la firman.
O sea indecencia, digamos…
Pues no indecencia, pero digamos… aquéllos que te daban loas, loas, que te… por eso yo nunca creí en los aduladores. Pero aquellos mismos aduladores del pasado están convertidos en aduladores del presente. Y entonces tú dices “Si yo hubiera sabido”…
¿“Del presente” te refieres al actual gobierno?
Sí, o están colaborando, están trabajando. O sea, lo mismo que hacían de ti, “Muerto el rey, viva el rey”, y otro día se conviertan en tus peores adversarios… Sin necesidad, porque si tú eres digno…
O del nuevo rey o la nueva reina…
O del nuevo rey… Sí, porque si eres digno dices “yo tuve un ejercicio de trabajo que respeto”.
Dices que no tienes ambiciones ya para Zacatecas, ¿y en el país? Un tiempo estuviste metido en la lucha por una candidatura para la presidencia de la república… ¿Sigues?
No porque tú lo has dicho siempre: Son ciclos.
Yo te veo convertido en un buen comunicador, imparcial, objetivo, serio, pero fuistes (sic) un buen colaborador también imparcial, serio, objetivo… Pero son ciclos.
Yo aspiré a ser candidato a la presidencia hace tres años. Pero obviamente Andrés Manuel estaba, traía 70 puntos por encima de cualquier candidato, hubiera sido una locura intentar ser candidato con una personalidad tan fuerte como él.
¿Te vas a quedar en el PRD?
Sí.
Al PRI no regresarías… ¿En el PRD te vas a quedar?
En el PRI, yo respeto mucho la gente del PRI.
Yo me voy a quedar en el PRD. Estoy… muy triste por lo que está pasando en el PRD.
Digo, en el PRD si es que sobrevive…
Estoy muy triste por lo que está pasando.
¿Si queda algo después de lo que está pasando?
Pero mira, simpatizo con los tres partidos de la Alianza.
Simpatizo con el PRD, yo soy militante del PRD. Quisieron expulsarme y no pudieron, les gané en el Tribunal.
Pero yo soy simpatizante del PT, fundamental.
Y de Convergencia.
Para mí lo ideal sería que los tres partidos fueran en una alianza.
¿Una alianza electoral?
Electoral. Y que hicieran acuerdos de co-gobierno. No lo sé si lo van a lograr, pero lo que te puedo decir es que para mí en Zacatecas está agotado.
¿Ya qué puedo hacer en Zacatecas? Ya fui el más alto nivel y además con mucho orgullo lo digo.
Y agradecido a la gente que me apoyó, todavía ahora estuve en el restaurant, aquí en el hotel del centro, aquí una gente se paró y me pagó el desayuno.
Entonces me dijo “gobernador ¿me permite pagarle el desayuno?” Primero, ya pasé de gobernador. Primero “Ya no soy gobernador”, “No, no, tú sigues siendo gobernador”, “Muchas gracias”.
Pero me dijo el señor: ¿Me permite pagarle el desayuno? Muchas gracias, le dije.
Ésos son los detalles, Enrique, que valen la pena.
Ahora, pero tú mismo has hablado del gran desprestigio de los políticos…
Sí, lo he dicho muchas veces.
Pero ¿no entras tú?
Todos entramos, nadie se salva, unos más que otros y yo creo que, hablando del PRD, lo que ha faltado es unidad.
Lejos de estar buscando cómo perseguir a tu adversario político interno, deberías sumar fuerzas, pero hay quienes en la lógica buscan a otros partidos para hacer alianza, antes que buscar una alianza interna.
Ahora: es en muchos sentidos paradójico, y te pediría yo una definición tuya, porque el partido de donde vienes, el PRI, ha mostrado una sorprendente capacidad de unidad…
Sí… sí.
…y de recuperación en el campo electoral, mientras la izquierda…
Sí.
…a la que tú le das, de cinco u ocho por ciento, la subes a más de 40, ha demostrado una enorme capacidad de división.
Sí.
Es una cultura, ¿es la cultura de la izquierda?
Yo te diría que la formación del PRI es más de cuadros políticos desde abajo.
¿A ti te… A Ricardo Monreal lo formó más el PRI o la izquierda?
Mira, yo no voy a negar nunca…
¿Como político?
No voy a negar nunca que mis primeros pasos y mis primeras lecciones en política las tomé en el PRI. Porque había gente honesta, yo no acepto ni generalizo que todos los del PRI eran corruptos. Porque a fin de cuentas, yo gané con la gente del PRI, porque no había de otros.
No podía ganar con los que eran personajes de la izquierda, el 6 por ciento que tenía el PRD en Zacatecas.
Yo gané con gente que venía del PRI, que habían sido dirigentes del PRI y que, ofendidos por el trato que nos dieron, a una corriente importante, de no participar, nos fuimos al PRD.
Luego en el PRD yo me di cuenta que sus principios son muy buenos… también… sus dirigentes, pero también acepto que la presencia de corrientes, de las corrientes en el PRD, han lastimado la vida y dinámica del PRD.
Pero yo ya no, o sea, yo no podría tener un segundo divorcio.
No deseo: yo aquí me voy a quedar en el PRD. Voy a seguir militando en el PRD.
Espero que no se cometan errores en la selección de candidatos, porque entonces la gente decidirá hacia dónde ir, y ahí ni yo ni nadie puede hacer nada.
Pero la formación política en el PRI, yo la reconozco: no tengo… no estoy peleado con esa parte…
Con el priismo, digamos…
No estoy peleado con el priismo, con ese pasado a mí no me apena, yo no tengo ningún problema.
Porque actué con honestidad y sé que hay gente honesta en el PRI. Y que por cierto…
¿Sería, incluso, lo llevas con orgullo?
No, no, no. Tampoco. Yo no dije tanto (Ríe). No, yo digo que esa parte…
El PRI tiene institucionalidad, unidad…
En ese momento, pero yo ahora en el PRD estoy muy bien. Yo te diría que en el PRD es un partido… la izquierda en México tiene que fortalecerse.
No puede seguir gobernando la derecha. Ve lo que está pasando, Enrique: carestía, altos precios, inseguridad…
Ahora… ¿Cómo te ve a ti el PRD? Tú ves bien al PRD. Pero ¿cómo sientes que te ven a ti, Ricardo Monreal, en el PRD?
Donde yo he ido a varios estados, porque estoy saliendo a conferencias a los estados… Con respeto. Porque yo no pertenezco a ninguna corriente. Entonces no estoy metido con nadie.
Pero algunos dicen que eres la corriente de los ex-priistas…
Sí, pero eso a mí no me molesta. Es como si te dicen: eres tú un ex-amigo de… un amigo o un ex-colaborador del PRI. Porqué tienes que negarlo. A mí no me ofende que me digan… Ellos creen que la peor ofensa es que te digan “Ex-priista”. ¿Y, y?
No es una ofensa…
Para mí no es una ofensa. Es un asunto de… yo te diría de valoración.
Yo tengo amigos en el PRI respetables. La propia Judith que estuvo contigo, Uriel Márquez aquí en Zacatecas, son gente respetable. Rodríguez Santoyo, Jaime Santoyo… entonces son gente de respeto, yo les tengo respeto a ellos. No es…
¿Podrías hablar de los nuevos compañeros con el mismo respeto?
¿De cuáles compañeros?
Del PRD.
Sí, también.
Con ese mismo modo…
No tengo tanto trato con ellos. Por ejemplo, con Gerardo Romo, que es el nuevo dirigente, no tengo ningún problema. Es más: le deseo que le vaya bien.
Él dijo lo mismo, estuvo aquí y dijo que no tenía ningún problema contigo…
No me metí en la elección, no me voy a meter: que les vaya bien.
La conversación se muestra tan animada que, al volver del corte publicitario, la transmisión capta a Ricardo Monreal en medio de una arenga frente a Enrique Laviada, director general de NTR y conductor de Personajes.com, con estas palabras:
…¡y ésa no se compra!
No necesariamente aparece en los tratados de los partidos políticos.
No, y es que la cercanía con la gente es una cosa natural, que se te da.
Estamos hablando de cómo se gobierna con Ricardo Monreal, que le apasiona el gobernar…
Sí.
Ahora: si no hubieras sido político, ¿qué hubieras sido? ¿Pensaste en ser alguna otra cosa?
Sí. Sí, mira. A mí me hubiera gustado ser médico, doctor, de medicina humana.
Pues eres doctor.
(Ríe) Soy doctor en derecho, pero sabes de que (sic) yo te comentaba que cuando estaba en la Preparatoria III de la UAZ, en Fresnillo, desde el bachillerato nos asustaban mucho que Medicina era muy difícil. La escuela de Medicina de Zacatecas tiene mucho prestigio. Todavía es muy difícil porque es muy poco el grupo que aceptan y muchos son rechazados. Entonces, en cambio decían Derecho, no había gente en Derecho, “métete a Derecho, no te mueres y sales en cinco años”.
Lo difícil era cruzar el bulevar.
Sí, (ríe) por eso ya después pusimos las escaleras para que no hubiera fallecimientos prematuros. Pero me hubiera gustado ser médico. Tengo un gran respeto y admiración por los médicos. Yo quería ser médico.
Me dijiste al principio que tu felicidad era la política, por supuesto, pero también la familia.
No, la familia, más que nada.
Te refieres a tu esposa, tus hijos…
A mi esposa y a mis hijos. Yo los sacrifiqué mucho. Ahora ya están grandes. Mi hija Catalina tiene 22 años, que por cierto está estudiando Derecho yo no quería que estudiara Derecho.
Ricardo está aquí, aquí vive, le gustó quedarse aquí, nosotros estamos en México y él aquí en la preparatoria.
Y mi hija María está allá conmigo en México, en la preparatoria. Mi esposa está conmigo, pero yo te diría que eso es lo más importante, y lo descuidé mucho, y ellos lo entendieron… y ahora comprendieron.
Porque yo les decía: “Hijos, yo ya no voy a volver a ser nunca gobernador. Si los descuido, si no estoy con ustedes el sábado, el domingo, el día de tu cumpleaños no estoy contigo es porque ando trabajando. Muchos días, muchas semanas, muchos meses, les regateé, les quité a mis hijos de su felicidad. No los vi crecer como son normal en otros padres de familia.
Ahora ya están grandes, mi hija tiene 22 años, mi hijo 19 y mi hija 17. Se fueron demasiado rápido. Y yo creo que la que los disfrutó mucho a mis hijos, mi esposa. Una ama de casa intachable, una mujer entregada, este… con un hombre que la política era su pasión. Para mí atender a la gente… muy impresionante.
Todavía la gente se recuerda… la primera audiencia todos los días era en la casa. La casa de ustedes, en mi casa. Asomaba y había formación de gente, era la primera audiencia, de las siete de la mañana que me levantaba. Ocho y la gente estaba esperándome ahí afuera.
Y nunca hubo una sola persona que dijera “No lo va a atender” o “Váyase a palacio de gobierno” o “No moleste aquí al gobernador en su casa”. No. La gente llegaba y a todos, sábados o domingos, los atendía por igual.
Ésa era mi pasión, entonces… por esa razón ésa es una vocación, no puedes improvisar. Ni a los gobernantes ni a los políticos… es una pasión, es una comunicación.
Ahora el caso de tu familia también es polémico en otro sentido. Tus hermanos…
Sí…
…están metidos en la política…
En la política.
Sí, pero ya me voy a salir.
Y como son muchos…
Son 14…
Hay quien dice que no tienen para cuándo…
Mira, ése es… Lo importante es que gobiernen bien. La gente decidió en las urnas, por fortuna. Y yo creo que David ha hecho buen trabajo.
O sea, tampoco me gusta hablar bien de la familia… pero…
Estamos hablando de políticos…
David ha sido muy buen presidente municipal. Y creo que va a ser mejor todavía.
Pero, mira… eh… mi vida política, Enrique, te puedo decir que está unida a la terminación del senado.
Y yo he dicho que participen otros actores. ¡Hay jóvenes!
Monrealismo…
Sí, hay jóvenes, por ejemplo…
David Monreal es parte del monrealismo…
Parte, ¡cómo no! Sí, parte de esto…
Y en esta mesa trató de jurar que no sería candidato a gobernador, pero no le salió. Y después ha dicho que no lo den por muerto.
Cierto.
¿Es tu candidato?
No (Monreal niega moviendo la cabeza y sonriendo).
¿Cuál es la postura de Ricardo Monreal sobre la sucesión del 2010?
Mira, yo creo…
¿Tienes candidatos?
Mira… No, yo no tengo candidatos, no me voy a involucrar, pero te diría que es para mí entre Miguel Alonso y Tomás Torres, están en el PRD. Para mí…
La competencia dentro del PRD está entre ellos… ¿y David?
Tomás Torres… En PT sería Memo Huizar, David.
En el PRD sería Miguel, Tomás, Toño Mejía, Raymundo Cárdenas. No veo más. Entonces…
¿Pero tú no vas a participar?
No. O sea, es lo que mucha gente piensa, o sea, si ni siquiera vengo…
O sea no vas a participar “a menos que…” Con David fue un poco una situación parecida…
Con David… Es que era, era… era desigual el pleito de David. Era todo el aparato de gobierno contra un joven que quería participar, entonces me parecía desigual la lucha, y entré un poco a equilibrar. No porque seas gran cosa, sino por el recuerdo de la gente a pedirle de favor que lo apoyara.
Y yo dije esa vez será la última ocasión en que yo personalmente ande en la campaña. No voy más.
Yo espero que el PRD no se equivoque, que le des chanza de participar y que sea el mejor el que salga.
Esta parte es importante porque tú eres un personaje de Zacatecas, por eso estás aquí. Hay quien dice, personas que quieren ser candidatos, que los enviaste tú…
¿Quiénes son?
Si hacen ese tipo de campaña, ¿tú los vas a descalificar?
No, sí, claro.
Vas a decir “Todo aquel que diga o trate de hacer campaña diciendo que Ricardo Monreal lo apoya…”, ¿está desautorizado?
Sí, claro, o sea… Yo no voy a andar atrás de alguien, yo creo que la gente debe de decidir, pero yo creo que es una oportunidad para que el PRD se mantenga en el poder.
Y te digo, a mí me gustaría una alianza entre el PRD y PT y Convergencia, y que entre los tres decidieran un solo candidato.
Eso es lo que desearía, pero no sé si se vaya a lograr.
¿Sigues siendo un hombre de mucha fe?
Sí, sigo siendo. Creo en Dios…
¿Y basta con encomendarse a Dios para que resolvamos los problemas de inseguridad?
No, no.
¿Qué hace falta?
Este… Mira, yo fui gobernador y tengo muy claro lo que pasa ahí en la casa.
Eh… Tienes que entrar a resolver con inteligencia y con estrategia los problemas de inseguridad.
¿No se está haciendo?
Yo no quisiera involucrarme en eso, porque yo fui gobernador y yo tuve un estilo de gobernar.
(Hace una pausa marcada)
Nunca acepté acuerdos con nadie que estuviera fuera de la ley.
Y era muy estricto con el procurador y con todos los que se encargaban de los órganos policiacos… personalmente yo los revisaba.
Cuándo termines el senado, ¿qué vas a hacer?
Cuando termine el senado…
Dicen que aunque sean seis años hay que empezar a pensarlo desde el principio.
Sí. Yo ya lo tengo…
¿Te vas a retirar de la política?
Yo te digo que…
¿De la política?
No sé si de la política, pero lo que sí te sé decir es que yo no pienso generarle ningún problema a Zacatecas. Y que deseo que salga bien Zacatecas.
Eh… estoy escribiendo mucho ahora, Enrique. Estoy muy tranquilo, estoy muy a gusto y… deseo que a Zacatecas le vaya bien.
¿Cuándo termines en el senado qué no te gustaría hacer? A lo que más le…
Ser una carga para la misma gente.
Nunca mentir, nunca ser falso, nunca ser demagogo, no, no…
Creo, aspiro a que este país le vaya bien, pero no sé que vaya a pasar en el futuro.
Y te repito lo de seguridad: lo último porque es el tema más delicado: Ojalá todos estemos juntos.
Yo no voy a descalificar a nadie, ni en el estado, ni fuera del estado, porque es un asunto muy delicado y se requiere la unidad para poder enfrentarse a esa situación de inseguridad, que es lamentable…
Pero ¿Zacatecas cuenta con Ricardo Monreal?
Sí, por supuesto. Por supuesto. Zacatecas cuenta conmigo siempre.

