El pequeño Jaime sufre parálisis cerebral por deficiente atención de su madre, quien falleció.
Guillermina Miranda - El Diario NTR
JEREZ DE GARCÍA SALINAS. Probable negligencia médica al interior del Hospital General de Jerez derivó en el fallecimiento de la madre del pequeño Jaime, bebé quien actualmente sufre convulsiones y parálisis cerebral, además de la ceguera que presenta, porque a su mamá se le negó el servicio para dar a luz en el nosocomio.
Los familiares explicaron que el 14 de febrero María Guadalupe Rojas Sánchez, de 21 años de edad, acudió al Hospital General de esta demarcación para solicitar servicio y dar a luz a su bebé. Pese a que ya tenía la fuente rota, los médicos le aseguraron que debería esperar unos días más.
El 20 de febrero, Rojas Sánchez, desesperada, regresó al hospital y uno de los especialistas en ginecología (de quien se omite el nombre) pidió a la paciente realizarse un ultrasonido en laboratorio particular, ya que la placenta presentaba malos olores y sería necesario practicar una cesárea de inmediato.
La orden del ultrasonido señaló que la paciente presentaba 39 semanas de gestación, cuando el resultado indicó 43 semanas de embarazo.
Alrededor de las 6:15 horas, María Guadalupe ingresó a quirófano; sin embargo después del mediodía nadie quería dar información a los familiares sobre el estado de salud tanto de la madre como del pequeño.
Algunos especialistas consultados explicaron que la paciente pudo sufrir un paro cardiaco durante algunos minutos, en que el pequeño permaneció aún dentro de la madre, lo cual trajo daños irreversibles ya que la sangre no alcanzó a llegar al cerebro.
Poco minutos después, y ante la insistencia de los familiares, una de las hermanas y el papá pidieron hablar con María Guadalupe; sin embargo, en ese momento el gineco-obstetra informó que la paciente no resistió la dosis de anestesia ya que “se les pasó”, por lo que pidió que fuera trasladada al Hospital de la Mujer para que ahí reaccionara de forma inmediata.
Durante el traslado la ambulancia viajaba rápido; sin embargo, a mitad del camino, de forma repentina, la unidad disminuyó la velocidad sin motivo aparente.
Algunos testimonios aseguran que el personal médico que recibió a María Guadalupe cuestionó las condiciones del traslado ya que llevaba la incisión de la cesárea sin sutura.
Una vez que la joven Rojas Sánchez falleció, los familiares pasaron dificultades para que les fuera entregado el cuerpo y al parecer después de la autopsia no se le suturaron las incisiones que le practicaron.
Además del dolor por la pérdida de María Guadalupe, ahora sus familiares tienen que enfrentarse a los malos tratos cada vez que solicitan el medicamento para el pequeño Jaime, quien milagrosamente y por el cuidado de su tía sobrevive en condiciones críticas.
El niño a pesar de que en su momento fue considerado como un “parásito” por otro de los médicos que atendió el caso, sobrevive y a sus ocho meses de edad está por encima del peso ideal; sin embargo, para los familiares resulta crítico conseguir los medicamentos que deben surtirse cada 13 días aproximadamente.
Al pequeño, quien además tuvo que ser separado de su hermanita de dos años y medio por los cuidados especiales que requiere, se le suministra Atemperatos, que tiene un costo de 160 pesos, Fenitoina, que cuesta 200 pesos, y Ribotil, de 200 pesos.
Aunado a lo anterior, la familia requiere un respirador con un costo de alrededor de 8 mil pesos, sin contar lo que necesita para su alimentación.
La queja ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos fue interpuesta el pasado martes y la Agencia número 1 del Ministerio Público recibió la demanda de los familiares el pasado viernes, para que en su momento se finquen sanciones a quien resulte responsable.
Aparte de docente en la Facultad de Derecho en la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ), Abel García Guízar ha publicado algunos libros. “Colgados de sol” se llama uno, lo recuerdo.


